jueves, 17 de octubre de 2013

Diatribas

 La distancia que separa tus labios de mis labios,
las caricias nunca dadas, los polvos que no hemos echado,
un adiós tan penetrante como el ruido de un disparo,
recurrente interrogante prenguntarte en qué has fallado.
 La causa se torna en culpa,
si te entregas demasiado,
la realidad hace pupa
y lo vivido se diluye entre recuerdos añorados.
 Es la rabia que destruye tu puta normalidad,
son las ganas de escaparte o los deseos de reventar,
toda esa sangre que fluye por la calle o por tus venas
piensas en la solución y tu cabeza es el problema.
 Me revienta perder tiempo en todo lo que dejo atrás,
me da pena contemplar que aquello acabó para siempre,
sé que no podré saciar el fulgor de un primer beso,
por eso no temo en gastar los pocos cartuchos que queden.
 Ahora escucha...
la melodía que se desliza por debajo de estos versos,
las adversidades achuchan,
pero aún quedan motivos para romper los espejos.
 ¿Ves eso que brota entre letras?
¿Puedes verlo? es mi pellejo,
mis excesos, mi apatía,
la voz que aniquila al silencio.

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